viernes, 9 de junio de 2017

PALACIO DE LAS POYATAS

Había leído tanto sobre este palacete que, en cuanto he tenido ocasión, me he acercado a echar un vistazo y a conocerlo de primera mano.


El palacio de Las Poyatas se levanta en una zona de lomas bastante áridas, entre los valles de dos ríos, el Matachel y el Palomillas. 
A la hora de la siesta, cuando llegué hasta aquí, el calor era tremendo y la soledad casi podía oírse.


Se trata de una construcción de finales del siglo XIX y principios del XX, atribuida al gran Aníbal González, con cuyo tipo de arquitectura conecta perfectamente el estilo de este palacio.



Este edificio, concebido en principio como vivienda de ocio para sus dueños, tiene la apariencia de una pequeña fortaleza de dos plantas con un torreón central, almenas y pequeñas torres-garita en sus esquinas, que tienen cierta conexión visual con los postes de la cerca exterior.




Además de salones con chimenea, cuartos de baño, estancias, galerías, patios interiores y jardín con estanque, el palacio tiene, al igual que otros grandes cortijos, su propia capilla.






Poco tiempo la disfrutaron sus propietarios pues, iniciada ya la guerra civil, fue reformada por Luis Morcillo para que sirviera de sanatorio antituberculoso, cometido que desempeñó hasta bien entrados los años sesenta del pasado siglo. Desde entonces el edificio está sin uso, aunque una parte se utiliza como almacén de la finca.

miércoles, 17 de mayo de 2017

CONVENTO SAN ANTONIO DE PADUA

Estas imponentes ruinas se vislumbran desde bastante antes de llegar a ellas; la torre principal, los muros semiderruidos, las columnas de la planta superior del claustro y algunos arcos van apareciendo ante nuestra mirada atónita a medida que nos acercamos.



María Teresa de Guzmán hizo la promesa en el siglo XV de construir este colosal edificio si su marido, el conde de Alba de Liste era liberado por los portugueses.



Ahora, más de cinco siglos después, poco queda del antiguo esplendor de este convento franciscano.

La iglesia, con una impresionante bóveda de crucería, su torre y las columnatas del claustro son quizá lo más destacable en este conjunto arquitectónico que se debate entre los estilos gótico y renacentista.

De su interior ha desaparecido todo, sólo las magníficas pinturas de sus paredes subsisten al vandalismo y al paso del tiempo.
Las sucesivas ventas y subastas que sufrió este lugar después de la desamortización no hicieron más que acelerar su imparable proceso de ruina.




La maleza ha ido conquistando los patios y los espacios exteriores dando a este sitio una inequívoca imagen de olvido y abandono. 


No parece que las instituciones y los organismos encargados de velar por nuestro patrimonio estén muy preocupados por el estado de conservación de este conjunto conventual, que día a día sigue deteriorándose sumido en el más completo olvido.

jueves, 20 de abril de 2017

BARCO JOMAR


Encontramos este barco encallado en la ría de Tavira cuando remontábamos el río Gilao.

Se trata de un pesquero de tamaño medio con casco de acero y matriculado en Tavira.

No hay mucha información sobre esta embarcación, pero sí he podido encontrar una foto de hace algunos años realizada con el barco fondeado en el puerto.





En ella puede verse el Jomar en todo su esplendor, luciendo todos sus aparejos, entre ellos una grúa de izado.